¡Nada es casual!, Soy vidente, tarotista, y hago rituales de sanación, energetizacion, y para el florecimiento de los diversos ambitos de la vida. Mi objetivo, como vidente, y médico intuitiva, es orientar y ayudar a alcanzar el desarrollo profesional, la salud, y armonia espiritual, en todos los ambitos, familiar, y de pareja. En mi trabajo, he logrado juntar la tradición chamanica del norte, el reiki, la medicina cuantica, y otras corrientes. Ofrezco total reserva, y confidencialidad. La vida esta llena de señales qu esta sea tu oportunidad.

14 de marzo de 2011

Los Ángeles te hablan.

Has estado muy mal, pero eso ya pasó, desde hoy el cielo te bendice y te proporciona la curación divina. Condúcete con calma, enmienda tus errores, acude a pedir el perdon de todas las personas que dañaste, sé feliz. Hoy te doy un don del cielo, una nueva energía para que vivas a plenitud. Cambia y vive con amor.

12 de marzo de 2011

Consultas

¿Te sientes angustiado? ¿Sientes que todo te agobia? ¿Que los problemas no se solucionan?
El tarot te dará las respuestas, y con su ayuda, tu vida podrá alcanzar la prosperidad que tanto anhelas, y el desarrollo de todas tus capacidades. No dudes en consultarme.

Campo energético y la Medicina Intuitiva (Parte II)

Una idea central en la propuesta de Caroline Myss, es que en el campo energético existen mensajes que entran y salen del campo energético son los que percibimos los intuitivos: “las imágenes positivas y la energía de las experiencias positivas también están contenidas en el campo energético”, porque las experiencias positivas y negativas dejan registrado un recuerdo en el tejido celular y en el campo energético. En ese sentido, nuestra biografía es nuestra biología.  Según Myss: “quienes practican la medicina energética creen que el campo energético humano contiene y refleja la energía de ca­da persona. Nos rodea y lleva con nosotros la energía emo­cional generada por nuestras experiencias interiores y exte­riores, tanto las positivas como las negativas. Esta fuerza emocional influye en el tejido físico interno del cuerpo. De esta manera, la biografía de una persona, es decir, las expe­riencias que conforman su vida, se convierte en su biología.”. Este es un primer principio de la medicina intuitiva. 

Todo lo que nos sucede o nos sucedió, generan “energía emocional” en el sistema energético nos referimos a experiencias y re­cuerdos profundos o traumáticos, y todas las actitudes y cre­encias, sean de tipo espiritual o supersticioso. La idea central es que las emocio­nes (generadas por estas experiencias) quedan codificadas en el organismo y los sistemas biológicos y contribuyen a la for­mación de tejido celular.

Para que la medicina intuitiva se desarrolle, es necesario de una “persona intuitiva”. Asi, que la idea de “intuir” es central, esta palabra viene del latín intueri, y uno de los significados es percibir íntimamente e instantáneamente una verdad. Esto, nos ayuda a pensar que la persona intuitiva debería de captar supersticiones, hábitos personales, comportamientos, cre­encias morales, preferencias en música y literatura. Otras veces las impresiones energéticas son más simbólicas. Caroline Myss, señala que una vez, ante paciente sintió que un batallón disparaba hacia su corazón, en efecto, el paciente, había sufrido una decepción amorosa, y está muy predispuesto a un infarto, sino cambia sus formas de ser. A veces la información simbólica re­sulta perturbadora, como en el caso de la imagen de «dispa­ros en el corazón». Esta forma de interpretar la energía del cuerpo se llama a veces «medicina vibratoria».

Lo importante, es la intuición nos puede ayudar a prevenir incidentes dolorosos, y aunque las personas saben que están enfermas, la propuesta de Myss, es que co­mo no compartimos su miedo, “mis intuiciones pueden in­terpretar la información mejor que ellas”. Para ello, es necesario quedarse con la primera impresión, una actitud reflexiva, pero sobre todo, hay que saber discriminar entre nuestras impresiones, y nuestras emociones, y las imágenes que nos pueden permitir “intuir” y develar problemas en nuestra salud, pero sobre todo, intuir y acercarnos a la raíz de ese ruptura y desequilibrio, que reside frecuentemente en nuestras emociones (rencores, odios, traumas, egocentrismos).

Un segundo principio es que el poder personal es necesario para la salud, en ese sentido, la salud está en nuestro propio “yo”, pero sobre todo, en la creencia de que “podemos” sanarnos. A través del dialogo con las personas, debemos aprender que la energía significa aprender a evaluar la dinámica del poder en nosotros mis­mos y los demás. Si evaluamos a una persona y su energía, podemos intuir cómo se siente y sus ver­daderos sentimientos, los cuales encontrarán la manera de expresarse mediante una declaración simbólica. Lo importante, es que debemos tomar conciencia de lo que nos da “poder”, para utilizarla en el proceso de curación de cualquier enfermedad. Tulku Thondup, nos dice frecuentemente que al meditar y buscar la sanación debemos imaginar, es decir, proyectar en nuestra pantalla mental que “rayos laser” eliminan nuestro tumor donde sea.

El tercer principio reside en la idea que “la persona puede sanarse sola”, en ese sentido, Caroline Myss, asegura que “Yo soy responsable de la creación de mi salud; por lo tanto, en cierto sentido yo participé en la crea­ción de esta enfermedad. Puedo participar en la curación de la enfermedad sanándome yo, lo que significa sanar al mis­mo tiempo mi ser emocional, psíquico, físico y espiritual”. La medicina intuitiva y el principio de la “persona puede sanarse sola”, exigen la distinción entre la “curación total” y “la cura”. En ese sentido, la curación total, “es un proceso activo e interno que implica investigar las actitudes, los re­cuerdos y las creencias con el deseo de liberarse de todas las pautas negativas que impiden la total recuperación emocio­nal y espiritual” (Myss).

Hacia una medicina Intuitiva: Caroline Myss (Parte I)

El Dr. Chopra, trabajo el tema de la curación cuántica, basado en principios de la medicina ayurveda, y algunos principios universales. Y por otro lado, existen varios institutos de Medicina Cuántica, que aborda la enfermedad desde la perspectiva de la información, el equilibrio de frecuencias, el cambio de percepción de la realidad, las pautas inconscientes y la toma de conciencia.

Pero, nos queremos concentrar  en la Medicina energética e intuición. En ese sentido, resumiremos las contribuciones de Caroline Myss[1], en este campo. En primera instancia, debemos hablar del nuevo lenguaje del espíritu, la idea central es que debemos de aprender a utilizar la intuición es apren­der a interpretar el lenguaje de la energía, esto responde al hecho de que “Todo lo que vive late de energía, y toda esa energía con­tiene información”, o que “el tejido vivo genera energía.”, y que “El cuerpo físico está rodeado por un campo energético (…) es a la vez un centro de información y un sistema perceptivo muy sensible.”


[1] Caroline Myss, autora de Anatomía del espíritu y La medicina de la energía, está basado en los célebres talleres que dirige, y constituye una brillante amalgama de psicología y revelación espiritual. Con sus anécdotas y estilo característicos, explica cómo identificar nuestras energías personales y utilizarlas para realizar nuestro potencial máximo, que, en realidad, es nuestro potencial divino. El Contrato Sagrado es un libro visionario y práctico, un proceso sin precedentes para el autodescubrimiento, y una poderosa obra de sabiduría espiritual. Caroline Myss, que se doctoró en teología por el Mundelein College de Chicago, es autora de los best-séllers Anatomía del espíritu, La medicina de la energía y El contrato sagrado, que han sido traducidos a numerosos idiomas. Myss imparte conferencias y seminarios por todo el mundo. Vive en Chicago, Illinois.

¡Me siento mal, estoy enferma!: ¿Qué hay detrás de nuestras enfermedades?

¿Por qué tengo miedo?, ¿a caso, siempre tiene que irme mal en la vida?, ¿ por qué todo me va siempre mal?, ¿a caso no soy capaz de afrontar retos?, ¿será mejor quedarse y dejar que las cosas sucedan a espaldas de mi?. Estas son preguntas que generalmente nos acosan, usualmente, sentimos que la vida puede estar siguiendo un rombo equivocado; o por el contrario, a veces advertimos que existen pistas que nos ayudan a entender que siempre existe un propósito. Muchas personas, frecuentemente suelen quejarse de enfermedades, malestares, dolores crónicos, y stress; y paralelamente, recibimos mensajes publicitarios sobre recetas a dolores inexplicables, y remedios para todo tipo de quejas; además, de programas televisivos que hondan sobre males crónicos, inexplicables, o asombrosos tumores, y canceres devastadores. Nunca antes el dolor y la enfermedad estuvieron tan presentes entre nuestras vidas. Pero, hay que advertir que siempre usamos ante la imagen del dolor, palabras como: atacar, batallar, combatir, etc.

La Medicina occidental, ha tendido siempre a resolver los problemas de salud, “atacando”, o “combatiendo” desde “afuera” con píldoras o ampollas, y muchas veces, no dan explicaciones al respecto de las razones que originan dolores, y ciertos males. Por el contrario, la medicina no occidental, como la tradición Hindú, china, y andina, han visto en la “enfermedad” como una irrupción del equilibrio, y por lo tanto, la respuesta, no es “combatir” o batalla, sino restablecer el equilibrio de la energía vital, o soltar las barreras que hacen que las energía fluya en el cuerpo. Esta energía vital es llamada Chi, Qi en la tradición oriental, los griegos lo llamaban Neuma, los antiguos Hindúes Prana, o en el mundo andino, llamado kawsay.

El mundo que nos rodeo fluye de energía, la naturaleza, los cerros, el agua, el viento, los océanos, los ríos, los animales, y pro su puesto, nosotros los seres humanos. Todo lo que comemos y respiramos se convierte en energía. Así, es como lo entendió nuestra tradición andina-chamánicas, por lo tanto, la intervención de los chamanes permite rehabilitar el flujo de la energía, no solo de la naturaleza (a partir de sus hierbas, baños de florecimientos, o minerales), sino de las fuerzas que están fuera de nuestras individuales y que está constituida por la energía que las colectividades producen. Eso que los científicos prueban en sus laboratorios como un asombroso descubrimiento, los chamanes de muchas regiones lo concebían como parte de sus ritos y practicas ancestrales.

Eso que llamamos “enfermedades”, tumores, o síndromes (p.ej. síndrome de ovario poli quístico, muy común entre mujeres de 25 años), tienen una relación con todo aquello que nos pasa a nivel consciente o inconsciente, pero en resumen, todo lo que nos pasó en nuestra niñez y cargamos como resentimientos o eventos traumáticos suelen ser decisivos en dolores crónicos, y demás. Lo que buscamos aquí, es tratar de juntar la tradición de la medicina intuitiva y las bases del chamanismo andino y de otras latitudes. Eso supone, que el Chaman juegue un rol muy complejo, pues no solo es un operador mágico y un hacedor de rituales y amuletos; es también, un rehabilitador de la energía con el propicito de restable el equilibrio de la persona, ecualizando los diferentes cuerpos: astrales, físicos, psíquicos, etc., pero sobre todo, juega un rol especial, pues es también un terapeuta (terapia en griego es curar) de los dilemas existencias, o los dilemas del yo, es un amigo, escucha, aconseja, y reacciona de manera propositiva ante las preguntas del primer párrafo. Hoy un chaman más allá de extraer cuerpos extraños, biliosos, sanguinolentos para demostrar al paciente que le ha extraído el daño; escucha e interroga a la energía, para saber y prevenir severos problemas en el cuerpo, cáncer, tumores, infartos, etc. Esto último es lo que queremos señalar más adelante.